LAS PERSONAS CONFIANZUDAS


Quiero ser muy honesto con ustedes, no soy una persona muy tolerante con muchas cosas pero si hay un tipo de persona que le me saca completo son las personas confianzudas.

A mi me enseñaron a saludar a los desconocidos como buenas tardes, buenas noches, si señor, no señora.  Hoy no es extraño encontrarse la persona confianzuda que lo salude a uno como hola mono, que mas cabezon, Gordo como ha estado. Perdón ¿De cuanto aca soy el papi, el chiqui, el "mi hermano" suyo?. Es ese tipo de personas que me hace pensar que rezan a Dios diciendole cucho o viejo. 

La gente confianzuda la que tiene ese desagradable don de sacarle chistecito a sus características físicas y cree que sus bromitas todos se las deben agradecer, son los que pueden saludarlo con un hola nariz de loro, que mas care murciélago, cabeza de trompo, care ardilla cuando ni siquiera uno los tiene como amigos de facebook.

No falta la mujer confianzuda que se siente poseída por Franklin Ramos y le critican desde la camisa que tiene puesta, el color de pelo, son de las que le pueden decir que esta muy pálido, muy ojeroso o que necesita urgente comprar zapatos porque esos estan bastante utilizados y lo peor es que escasamente usted le conoce el nombre.

Hay gente confianzuda como la que usted le va a mostrar una foto y terminan esculcandole hasta la primera foto de su álbum, la que usted invita a comer a sus casa y llegan con dos personas más, la que sin mas reparos puede abrirle la nevera y comerse lo que encuentran, van ha abir a la nevera y se comen lo que encuentran. Esas personas con las que usted nunca a salido pero sin reparos pueden clavar sin su consentimiento el tenedor a su plato para "probar" lo que usted ordenó porque "Se ve mas rico"

La gente confianzuda también puede ser esa tia que le pide le lleve un encarguito a su hijo precisamente al destino al que usted tiene que viajar. Entonces lo pone a cargar y a explicarle a los señores del aeropuerto que lo que miran con tanta sospecha no es mas que un queso de hoja o una docena de hallacas. Nada más 

La gente confianzuda ama pedir ropa prestada y se la regresa tres meses después en talla XX Mamut porque le tuvo que prestar el suéter a su familiar alfa grande una noche de mucho frío. Al menos yo si huyo de la gente confianzuda, porque también tienen una característica particular. El nivel de confianzudo es directamente proporcional a lo que se "delican" si usted les dice algo. 

A mi me raya la gente me pide un minuto para su celular y terminan hablando cuarenta, que me obliga a sentarme en un orillito de la silla para compartir la otra parte, quien opina sin pedirselo, que me hace cosquillas para romper el hielo o que hace lo que mas puede odiar uno: "Que le agarren el gordito de la cintura" para pedir atención cuando ni siquiera uno se los toca por que causa fastidio. 

No hay comentarios.:

Con tecnología de Blogger.