NO SEA UN "CACHACASO" NIVELUDO


Este fin de semana tuve la oportunidad de cambiar un poco el paisaje montañoso, por algo un poco mas refrescante. La playa. Y es que para mucho de nosotros que vivimos en el interior del país que solo vemos el mar en ocasiones especiales el ir a la playa es un evento, pero también todo un reto lograr camuflarse con los lugareños, porque seamos honestos y a usted le ven la cara de turista y tenga, se lo "enclochan" y se lo venden en el doble de caro.

El arte de camuflarse para una persona del interior del país es una de esas tareas maratónicas que inicia en el preciso momento en el que te paras frente al armario a intentar llevarte lo necesario para ir a la playa. Comienza el debate: Que camiseta combina con esa pantaloneta de florones que utiliza cada vez que va a Melgar sin lucir disfrazado. Las mujeres también la tiene dura, ellas también intentan fusionar pareo, accesorios, sombrero y depilada con la pinta de playa.

Mientras que usted empaca, entre otras cosas de hombre entra el debate si con una pantaloneta hasta las rodillas sirve para broncearse, o si esa sandalia tres puntadas le mata menos si se pone medias baleticas y las mujeres piensan si es prudente afeitarse con maquina de afeitar el bozo y si se le podria irritar con el sol.

Luego de vestirse como un carrapicho, porque nada combina con nada. Estando ya en la playa sudando como yegua al sol. Le entra la preocupación por no quedar como un tomate. Porque es inevitable preocuparse por quedar como un pollo rostizado entonces puede concebir la idea de mimetizarse pero no como los residentes, sino como un mimo porque es clásico intentar forrarse con una gruesa capa de protector, bloqueador y bronceador. Que a veces pueden venir en potes separados. Y con diferentes grados de intensidad.


Un cachaco en la costa se le reconoce porque puede llegar a repagar 10 mil pesos por una botella de agua. Y luego de darse cuenta que su "buenas tardes señorita" le sale caro puede comenzar a usar términos como "Cule leche" "hey llega pri" que no traduce nada diferente a una persona suertuda o llamar a le mesero. Usar correctamente y con buen acento estas frases puede significar casi 30 mil pesos de ahorro.


Cabe mencionar que en el arte de camuflarse en la playa, puede resultar un completo fracaso si decide comprar algunas cosas que ofrecen los lugareños a los turistas. Ponerse un sombrero con una cinta que dice Cartagena, una camiseta de recuerdo, una mochila playera, la pantaloneta sin calzoncillos de colores exóticos y un par de medias tobilleras, unos tenis y lo último en moda. La bolsita para el celular para colgarlo cómodamente en el cuello como un reno con campana.    

Ser un cachaco en tierra costeña no es nada fácil. Para empezar las posibilidades que le de daño de estómago ocurra son altísimas si decide tomar un desayuno con chocolatico para luego meterle  ceviche de playa, cocoloco y una cocada. También puede quedarse sin pelo intentando desatar esa particular trencita de shakiras con punta de aluminio que lo deja con el pelo tostado mientras usted finge que el dolor de cabeza es por una preocupación que tiene de la oficina.


Quizás sean más cosas las que lo identifican a uno como persona del interior en la costa, y seguramente les haré una segunda parte. Por ahora déjenme en los comentarios que otras cosas usted seguramente si vive en el interior podría haber vivido.

Good Luck
Matt

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